MEJOR PELÍCULA – FESTIVAL DE EDIMBURGO NOMINADA AL PREMIO A LA MEJOR PELÍCULA , AL MEJOR DIRECTOR, MEJOR GUIÓN- London Film Critics’ Circle NOMINADA AL PREMIO A LA MEJOR PELÍCULA – MEJOR DIRECTOR British Independent Film Award NOMINADA AL PREMIO A LA MEJOR PELÍCULA DEL AÑO – Premio Bafta
Mi verano de amor Por Julián Rimondino Mi verano de amor(Gran Bretaña, 2004)Dir.: Pawel Pawlikowski Guión: Pawel Pawlikowski y Michael Wynne, basado en la novela homónima de Helen Cross Con: Natalie Press, Emily Blunt, Paddy Considine, Dean Andrews, Michelle Byrne, Paul Anthony-Barber
una intensa historia de amor y fe en la vida, ambientada en un contexto donde esos valores parecen olvidados, en medio de obsesiones peligrosas y oscuros engaños.
Se trata de un drama romántico, que cuenta con la actuación, en los roles principales, de dos actrices debutantes en el cine, Natalie Press y Emily Blunt, acompañadas por Paddy Considine. El film relata de manera vibrante y sensible el torbellino emocional y físico que envuelve a dos jóvenes mujeres, Mona y Tamsin, apenas se conocen de manera casual, en medio de un tórrido verano en el campo.
Mona (Press), más allá de su apariencia cenil, esconde una aguda inteligencia y una sensibilidad que la urge a encontrar algo superador de su vacua existencia cotidiana. Tamsin (Blunt), a diferencia de Mona, pertenece claramente a una clase acomodada; es educada, malcriada y cínica. Ambas no pueden ser más diferentes, y apenas se conocen cada una recela un poco de las obvias características de la otra, pero esa tensión inicial muy pronto da paso a la fascinación, a la atracción, al placer.
Para agregar todavía más volatilidad a la situación, también está allí Phil (Considine), hermano de Mona, quien reniega explícitamente de su pasado delictivo para abrazar fanáticamente el fervor religioso militante, que trata de imponer a su hermana, a quien considera confundida, a merced de las fuerzas del mal. Mona, a su vez, está experimentando su propio éxtasis: “Nunca nos separaremos”, le susurra Tamsin, tiernamente. Pero todo indica que esa pasión no durará mucho tiempo.
En “Mi verano de amor”, Pawlikowski vuelve a plantear el tema que parece obsesionarlo, el de la supervivencia del amor y la fe en un contexto astringente. “Las dos heroínas de no podrían ser más diferentes”, explica el realizador; “pero son precisamente esas diferencias las que hacen que cada una se fascine tanto con la otra, que entre ambas se produzca una fuerte atracción. Consecuentemente, cada una va a proyectar cosas sobre la otra, y también inevitablemente ambas van a desilusionarse”.
Fuente: Alfa Films